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¿Quiénes Somos?

Somos una Familia Misionera fundada en 1703 por un joven francés Claudio Poullart des Places, y más tarde, en 1848, reforzada por la fusión con la Congregación fundada por Francisco Libermann.

En México, estamos desde el día 22 de Febrero de 1971. Iniciamos nuestra misión en la parroquia de Santa Ana de Tanlajás. Actualmente, somos un pequeño grupo de 15 sacerdotes. Y, estamos presentes en más de 60 países en todos los continentes.

Anunciamos el Evangelio y tratamos de construir la Iglesia entre los pueblos o grupos de personas que no conocen todavía a Cristo o sabe muy poco de Él.

Defendemos la justicia y la paz humana y buscamos apoyar humana, económica y culturalmente las personas desfavorecidas, en particular a los pueblos del Tercer Mundo.

Somos más de 3.000 religiosos, sacerdotes y hermanos, y trabajamos junto con muchos miles de laicos que se unen a nuestra misión.

Es en el corazón del pueblo de Dios y, entre otras vocaciones suscitadas por el Espíritu Santo, que nosotros, los Misioneros Espiritanos, estamos llamados por Dios a predicar el Evangelio del Reino, en el seguimiento de su Hijo.

Al lado de los más Pobres y Abandonados:
“Somos los abogados, el apoyo de los débiles y de los pequeños contra aquellos que los oprimen”.

Al servicio de la Primera Evangelización:
“Vamos, en primer lugar, para aquellos que no han escuchado el mensaje del Evangelio”.

En defensa de la Justicia y la Paz, e integración de la Creación:
“Prestaremos especial atención a todo lo que sirve para promover la reconciliación y la resolución de conflictos”.

Al servicio de las Iglesias Locales:
“Asumimos tareas para las cuales la Iglesia difícilmente encuentra trabajadores”.

En diálogo con otras religiones:
“Dialogamos y colaboramos lealmente con los líderes y creyentes de otras religiones”.

Teniendo a María como modelo, en que vivimos nuestra misión en la docilidad al Espíritu Santo. Estamos dedicados al Espíritu Santo, pero también vivimos bajo la protección del Inmaculado Corazón de María.

Por eso, nuestro nombre: “Congregación del Espíritu Santo bajo la protección del Inmaculado Corazón de María

Conservando el ideal de la vida fraterna y apostólica lo que se dijo de las primeras comunidades cristianas, la Congregación tenía como lema: “Un solo corazón y una sola alma» (cf. Hch 4, 32).